domingo, 17 de febrero de 2008

!Viva el Amor!

Hay quienes dicen que eso de casarse arruina la vida de las parejas porque la emoción de lo prohibido es lo que las mantenía unidas. Otros opinan que es sólo cuestión de sobrepasar las peripecias de la normalidad y mantener viva la intención de amar a la misma persona por la “eternidad”, yo compruebo que cada quien hablamos obviamente de nuestra propia experiencia y de la forma en la que decidimos darle un significado a la misma.
Reasignar más que resignar es una acción que se puede volver hábito y seguramente de esta manera las que consideramos “malas experiencias” pueden pasar a otro archivero y entonces creer que existen segundas, terceras y hasta cuartas oportunidades y que estas vivencias subsecuentes, como dice mi mejor amiga no tienen que ser idénticas a las anteriores.
Es decir, nosotros llevamos ya las heridas de lo que hasta el momento se ha vivido, algunas ya cicatrizadas, otras aún abiertas, pero no somos los únicos… generalmente con quien nos encontramos también tienen sus propias heridas y ese es el momento para hablar con toda honestidad y decir donde nos duele, donde no, cuanto y como aguantamos y sobre todo diría Blue, de qué manera necesitamos que nos amen.
Yo creo que vivir en pareja es una decisión de las más importantes en la vida, me parece que lo más importante es encontrar una persona con quien puedas dialogar, más que alguien a quien complacer y con quien ver las estrellas y la luna como sólo las pueden ver los enamorados, hablar, negociar, definir, hacer cuadros sinópticos, esquemas y deshacerlos nuevamente conformen cambien los deseos y necesidades de las dos personas inmersas en lo que será la nueva familia.
Vivir en pareja no es fácil, pero tampoco es cosa del otro mundo, es decir cualquiera de nosotros si se lo propone puede lograrlo, es primeramente cuestión de disposición personal hacia ti y hacia la persona con quien decides que vas a vivir, ya luego vienen las negociaciones que es donde entran ambas partes, las costumbres, manías, creencias, formas de pensar, de ver la vida que queramos o no influyen hasta en la forma de lavar los trastes, recoger la cocina y tender la cama.
Estas que parecen nimiedades superables y que en muchos casos son los pequeños detalles que van acabando con lo que pudo haber sido una buena relación. No soy yo la mujer de las cinco parejas, ni la señora de 50 años con mayor experiencia sobre la tierra, puede que me equivoque… esta es mi forma de pensar, a esto me ha llevado la vida que he vivido.
¡Viva el Amor!

2 comentarios:

Laudanum dijo...

esta mujer que te escribe, con un divorcio en la espalda y un nuevo amor en la mano te dice: así es el amor.

Anónimo dijo...

estoy totalmente de acuerdo con lo que has escrito aquí, yo no lo habría sabido escribir mejor y lo tengo adentro : )
una vez una señora me dijo: cásate con alguien con quien puedas conversar, al final, la conversación es lo que queda.

cronicasnomarcianas.wordpress.com